Coronel, viernes 06 de enero.— En una jornada marcada por la unidad y el esfuerzo colectivo, el Sindicato Independiente de Pescadores Artesanales Activos de Coronel entregó un Jockey con tapa cuello a cada trabajador de la agrupación “Rederos de la Caleta”. El gesto fue recibido con gratitud por quienes, desde temprano, cumplían sus labores: algunos cosiendo redes con paciencia y destreza, otros afinando detalles en sus embarcaciones para enfrentar con seguridad la próxima salida al mar.


Durante la actividad, Manuel Bustos se presentó como presidente del sindicato, acompañado de su directiva, reafirmando el compromiso de la organización con la defensa y apoyo pleno a la parte obrera. Su intervención destacó la importancia de mantener viva la tradición pesquera artesanal y de fortalecer la identidad de quienes día a día sostienen la economía local desde el mar.
Anécdota
En medio de la entrega, Javier Toledo Hernández, conocido como el “Maestro de Redes”, compartió una historia que refleja el espíritu solidario de la caleta. Recordó cómo un día llegaron jóvenes en busca de trabajo, con la esperanza de aprender y aportar. Entre ellos estaban Maximiliano Ponce -Franco Ponce y Madelinne Bahamondez, quienes se acercaron con respeto y humildad, pidiendo una oportunidad.


Javier, fiel a su carácter generoso, les tendió la mano sin dudar. “Aquí no solo se arreglan redes, aquí se tejen oportunidades”, les dijo. Desde entonces, Maximiliano -franco y Madelinne se han convertido en aprendices destacados: él mostrando constancia y empeño en cada labor, ella sorprendiendo con su mirada atenta y soluciones rápidas para las embarcaciones.
«Cuando alguien llega buscando trabajo, lo mínimo es abrirle la puerta. Ellos trajeron ganas y compromiso, y eso vale más que cualquier herramienta”, comentó Javier, orgulloso de ver cómo los jóvenes se integraron al oficio y al espíritu de los Rederos

El mar no solo entrega sustento, también enseña que cada ola trae nuevas oportunidades. Así como las redes se entrelazan con paciencia y firmeza, también se entrelazan las vidas de quienes buscan un futuro digno.
En Coronel, la unión entre sindicato y obreros es más que un gesto: es la certeza de que la tradición pesquera seguirá viva en cada aprendiz, en cada embarcación que zarpe y en cada comunidad que se fortalezca.
Porque mientras haya manos dispuestas a coser, corazones dispuestos a remar y voces que defiendan la dignidad obrera, la caleta seguirá siendo faro de trabajo, justicia y esperanza.



